Los Pittsburgh Steelers vencieron sin complicaciones 23-9 a Cleveland en el Acrisure Stadium y siguen en la cima de la AFC Norte con un récord de 4-1. Con este resultado, los Acereros suman 22 temporadas consecutivas derrotando a los Browns en temporada regular cuando juegan en casa.
El siguiente reto llegará el jueves 16 de octubre, en el famoso Thursday NightFootball, cuando Mike Tomlin y sus muchachos viajen a Ohio para enfrentar a los Bengals, quienes atraviesan un mal momento con cuatro derrotas consecutivas.
Sin duda, será una oportunidad que los aurinegros deben aprovechar para seguir sumando triunfos, y qué mejor que hacerlo con victorias divisionales.
Resumen del partido
Desde el arranque, los Steelers establecieron control tanto ofensivo como defensivo: nunca perdieron la delantera y mantuvieron a Cleveland lejos de la zona de anotación.
El marcador lo inauguró el siempre confiable Chris Boswell, al conectar su primera patada del partido.
En el segundo cuarto, Boswell volvió a hacerse presente con dos goles de campo más, ampliando la ventaja 9-3 antes del medio tiempo.
Ya en la segunda parte del encuentro, Aaron Rodgers salió inspirado y terminó el partido con 235 yardas y dos touchdowns, y lo hizo sin ser capturado ni una sola vez, a pesar de la amenaza que representaba Myles Garrett.
Sus pases de anotación fueron para Connor Heyward en el tercer cuarto y DK Metcalf en el último periodo, este último con un envío de 25 yardas que selló la victoria.
La defensiva de Pittsburgh fue dominante: permitió tan solo nueve puntos, generó seis capturas, golpeó a Dillon Gabriel en 16 ocasiones y mantuvo constante presión durante todo el encuentro. Uno de los aspectos más destacados fue la manera en que lograron detener al corredor novato Quinshon Judkins, la principal arma ofensiva de los “Cafés”.
El enfrentamiento terminó con formación victoria a cargo de Mason Rudolph y con una nueva alegría para la Nación Acerera.
Opinión personal
Los últimos dos partidos de los Steelers me han dejado un muy buen sabor de boca gracias a la solidez defensiva y a la fluidez ofensiva que empieza a notarse.
La defensiva luce cada vez más fuerte, con un T.J. Watt mostrando el nivel al que nos tiene acostumbrados, un Nick Herbig en ascenso y siendo una pieza clave para presionar al mariscal rival, y un Jalen Ramsey determinante en momentos puntuales. Además, Patrick Queen y Payton Wilson han tomado el control del centro del campo, mientras el resto de la unidad cumple con sus tareas.
En el ataque terrestre, Jaylen Warren sigue destacando por su explosividad y manos seguras, mientras que Kenneth Gainwell cumple un excelente papel como RB2, aportando jugadas de impacto y rompiendo contactos. En esta ocasión, pude observar que Kaleb Johnson tuvo más snaps, en los cuales lució bien y mostró buenas cosas.
La línea ofensiva va de menos a más, una gran noticia para Aaron Rodgers, quien, cuando la bolsa de protección parece colapsar, demuestra su experiencia y movilidad para extender las jugadas o deshacerse del balón a tiempo, evitando pérdidas de yardas o golpes innecesarios.
DK Metcalf ha asumido con autoridad el papel de receptor principal, mejorando su porcentaje de recepciones y dejando atrás los problemas de drops que solía tener.
Y qué decir de Darnell Washington: el modo en que fue utilizado ante los Browns fue simplemente espectacular. Así es como deberían involucrar más seguido a este gigantón dentro del plan ofensivo.
Espero que, semana a semana, los Steelers no hagan más que mejorar y seguir elevando el nivel en cada departamento del equipo.
